Particularidad y totalidad

Sujeto y Objeto son los elementos primarios de la cognición y están interrelacionados gracias al poder de la Conciencia. En la práctica, el Sujeto está constituido por quien conoce; y el Objeto, por lo conocido. Sin embargo, según sean las condiciones entre Sujeto y Objeto, puede resultar una de dos opciones: que entre Sujeto y Objeto exista distanciamiento espacial o que entre ambos no lo haya.

Cuando se observa a lo lejos un contenido externo cualquiera, por ejemplo una montaña, es posible reconocer con claridad que se encuentra situada a la distancia. Podemos incluso medir el espacio que nos separa con algún tipo de aproximación, ya sea en metros o en kilómetros. Se afirma entonces que la montaña es un Objeto externo al Sujeto, entre quienes media una franja de espacialidad.

También es posible observar la misma montaña y notar, ya sea por la novedad o por la intensidad de la percepción asociada al interés, que la distancia, se reduce por momentos impidiendo la aparición de dicha distancia originando la fusión de Sujeto como del Objeto. Un caso más claro puede ser el hecho de sentirse triste o alegre. En el mundo interior la tristeza y la alegría se reconocen como una unidad en la que hay momentánea fusión, sin distinción de espacialidad psíquica entre el Sujeto como yoidad y el Objeto en forma de tristeza o alegría.

Existe una percepción Particular cuando entre Sujeto y Objeto existe momentáneamente distanciamiento espacial. Se denomina percepción Total cuando Sujeto y Objeto se encuentran momentáneamente fusionados.

Normalmente, en los individuos es común la percepción Total asociada a los contenidos interiores y es Particular cuando se relaciona al mundo externo. Sin embargo, a la luz del Advaita, la correcta cognición ha de ser justamente al revés de lo que normalmente opera en el ser humano, es decir, ha de ser Total en el mundo exterior y Particular en el interior. El Sujeto debería todo el tiempo conocer cualquier Objeto del mundo externo sin sensación de distanciamiento, y el mundo interno debería aprehenderse en todo momento con sensación de distanciamiento.

Sujeto y Objeto son la base del delimitante “Espacial”, pero sus expresiones prácticas -Totalidad y Particularidad son las que se advierten más fácilmente en el proceso de la cognición.

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