La percepción mental de la naturaleza dual inhibe la apreciación de su substrato No-dual

El esfuerzo egoico de reconocer y localizarse frente a lo que se presupone son otros entes, es la matriz básica de la dualidad. En razón de ello, todo Objeto es experimentado mentalmente como individual, independiente o siendo parte de otro.

En el proceso del conocimiento se define el Objeto a conocer, el Sujeto conocedor y el propio poder del conocimiento que sirve de intermediario a ambos. Mientras exista Sujeto conocedor, existirá necesariamente el Objeto a conocer y el campo propio del conocimiento donde operará dicho proceso. Bajo la apreciación dual cognitiva1 no existe Sujeto independiente de la existencia del Objeto.

Sin embargo, ¿qué integra como unidad todos los contenidos independientes que flotan conformando el universo? La respuesta es simple: los entes multifacéticos parecen tal sólo a la vista de un Sujeto cualquiera. Basta inhibir en el Sujeto la propensión de la mente a crear sentido de diferenciación mental entre él y los Objetos, impidiendo la aparición de juicios, para que ambos, Sujeto y Objeto, pierdan sus propios límites y se integren a la realidad No-dual que subyace en forma Seidad, Conciencia y Bienaventuranza Absolutas. El sentido de identidad propio del Sujeto no es más que la consecuencia de los mismos límites que aparentemente delimitan la Conciencia No-dual mediante el acto ilusorio del pensar.

De igual manera que el estado onírico no es experimentado mientras el Sujeto permanece en vigilia, el estado de vigilia se desconoce mientras opera el sueño. Así, la percepción mental de la naturaleza dual inhibe la apreciación de su substrato No-dual.

«Soy» es el pensamiento raíz sobre el cual subyace la dualidad. «Soy» es el cimiento sobre el cual la mente ha construido el pensar, el apego, la felicidad y el dolor. «Soy» es la simiente de todo ente individual. Mientras se mantenga la sensación primaria de existencia en forma de «ser un yo», la realidad No-dual no pasará de ser una apreciación teórica más. Allende la mente y todo su proceder de juicios, conceptos, memoria y egoencia, fluye permanentemente la realidad No-dual.

Lo común a toda cognición No-dual y dual es la Conciencia. En el primera, la Conciencia se conoce a Sí misma; en la segunda, mientras exista vestigio de egoencia, el Atman es inatrapable, intangible y aparentemente inexistente.

“Por doquiera tiene AQUÉL manos y pies; por doquiera ojos, cabezas y bocas. Todo lo oye, mora en el mundo y todo lo envuelve”


“Aunque carece de sentidos, brilla con todas las facultades sensitivas. De todo desligado, todo lo sostiene, y exento de cualidades, todas las reúne”

Bhagavad Gita XIII, 13 y 14 . Annie Besant, ed Hastinapura, Buenos Aires
1 Esto es, mientras exista sentido de distanciamiento, de diferenciación entre Sujeto y Objeto.

Tags

Deja un comentario

Your email address will not be published.

top