El estado No-dual es estable por excelencia

No-dual es lo Eterno, el Infinito, lo Absoluto, el Ser, la Conciencia, la Bienaventuranza, el Presente, el Saber, el Amor, Brahman, Atman y todas aquellas condiciones de la existencia que no puedan ser definidas por comparación, relación o negación de otros entes.

“Indestructible es Aquel que todo lo penetra. Nada ni nadie puede aniquilar a este imperecedero Ser [Atman]”1

Porque [Atman] nunca tuvo principio ni tendrá fin, ni habiendo sido cesará jamás de ser.Es nonato, perpetuo, eterno, y no muere cuando muere el cuerpo”2

“Arma alguna puede herirle, ni fuego abrasarle, ni agua humedecerle, ni viento orearle”3

“Invisible, inescrutable e inmutable. Si así lo reconoces [a Atman], no has de afligirte”4

El Advaita no es un sistema de pensamiento que se asimile a una descripción religiosa panteísta, dualista o monista. La esencia primaria y fundamental del Advaita no puede asociarse a muchas, a dos, ni a una única divinidad. No son el número, la cantidad ni la cualidad los entornos predominantes que demarcan la naturaleza No-dual. La No-dualidad se resiste a toda comparación, a toda relación, y jamás puede definirse como negación de una realidad dual.

La No-dualidad se reconoce a sí misma en el mismo momento donde el Sujeto logra sostenerse en el Presente que está fluyendo. Cuando el individuo permanece en el acontecimiento que está sucediéndose, cuando se afirma sin esfuerzo alguno en “el aquí y el ahora”, reconoce la identidad entre el acontecimiento que se sucede y el Presente donde acontece. La ausencia total de localización psicológica del Sujeto permite la aparición de la realidad No-dual. La única condición para que un estado Particular o Total se disgregue en uno No-dual, es la ininterrumpida apreciación de Presente. El estado No-dual es estable por excelencia, impera en él la permanencia, es siempre el mismo, no cambia, siempre fue, es y será idéntico a Sí mismo; solo se conoce a Sí mismo, solo se experimenta a Sí mismo.

El estado No-dual incluyente de la Meditación supera en intensidad, realidad y fuerza la realidad que opera en cualquier modalidad de cognición. Los estados de Sueño, Pensamiento, Observación y Concentración son meros espejismos, son simples sombras ante el brillo de eternidad propia del estado No-dual. La No-dualidad es Presente puro, sin la más mínima traza de “yoidad” y sin el más mínimo vestigio del “yo que alguna vez fue” ni del “yo que alguna vez quisiera ser”.

La No-dualidad es conocida y experimentada exclusivamente gracias al proceso de Meditación o, en su defecto, mediante la vivencia del Samadhi.

1 Bhagavad Guita II-17. Annie Besant, editorial Hastinapura, Buenos Aires, 1987., .

2 Idem, B.G., II-20.

3 Idem, B.G., II-23.

4 Idem, B.G., II-25.

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